A uno de los gatos ilicitanos le encanta la spooky season. Cuando llega octubre, cualquier excusa es buena para buscar sustos, monstruos, pasajes del terror y todo aquello que huela a Halloween. Así que, cuando nos enteramos de que Terra Mítica iba a preparar su propia temporada de Halloween y, además, un evento nocturno de terror, no tardamos demasiado en apuntarnos.

Para esta ocasión, nos unimos a la gente de Start Play y a nuestros compañeros blogueros Enanos Escapistas y Los Atentos para disfrutar de un día completo en el parque.

Por supuesto, ya que fuimos,  aprovechamos la jornada de principio a fin y pasamos un 3 de octubre muy completo. Primero, disfrutamos de Terra Mítica durante el día, con toda la ambientación especial de Halloween y, cuando cayó la noche, nos quedamos para vivir Horror Nights. Así que preparaos, porque vamos a contaros qué nos encontramos.

EXPERIENCIA EN TERRA MÍTICA 

Terra Mítica estaba bastante bien tematizada y, desde que entramos al parque, se notaba que la temporada estaba muy presente. Uno de los aspectos que más nos gustó fue encontrar actores repartidos por las instalaciones interactuando con los visitantes. Además, sus caracterizaciones y trajes estaban muy relacionados con la zona del parque en la que se encontraban, haciendo que cada área tuviera su propia personalidad.

Al ser temporada alta, muchas de las atracciones estaban abiertas, incluidos los rápidos, algo que siempre se agradece. También pudimos disfrutar de diferentes espectáculos y, entre todos, hubo dos que destacaron especialmente para nosotros: Infernal y Las Pesadillas de Egipto. Ambos nos gustaron mucho y creemos que encajan especialmente bien con la ambientación de Halloween.

En cambio, tuvimos una sensación algo más agridulce con el pasaje de terror de Las Cenizas de Troya. La propuesta tenía elementos interesantes, pero esperábamos algo más. Aun así, la valoración general fue muy positiva. Disfrutamos de las atracciones, los espectáculos, los personajes y, sobre todo, del ambiente de Halloween. Y lo mejor es que todavía nos quedaba lo que más ganas teníamos de probar: cuando cayó la noche, tocaba descubrir qué nos tenía preparado Horror Nights.

EXPERIENCIA EN HORROR NIGHTS

Hacía tiempo que queríamos probar un evento de este tipo organizado por Terra Mítica y llegábamos con las expectativas bastante altas; no solo por las experiencias anunciadas, sino también porque nos llamó especialmente la atención todo el lore creado alrededor de Horror Nights, con una historia, personajes y un universo propio que nos generaban mucha curiosidad.

La propuesta estaba formada por:

  • 3 pasajes del terror: Andén 666, Desterrados y 13: La Última Habitación.
  • 2 experiencias inmersivas: El Ritual y La Cacería.
  • 2 espectáculos temáticos: La Quema de Brujas y El Reclutador.
  • 1 Extreme Horror House: La Barbería Maldita.

Esta última experiencia era de pago y decidimos no experimentarla, así que no podemos valorar cómo funciona. Lo sentimos.

Dicho esto, continuamos: antes de entrar en las experiencias queremos destacar algo que nos pareció una idea fantástica: la organización mediante cuatro rutas diferenciadas por colores, las cuales llevaban a los asistentes por distintos recorridos y experiencias, permitiendo distribuir mejor al público y evitar grandes aglomeraciones. Nos pareció una solución muy inteligente para gestionar la afluencia y reducir las colas.

La zona utilizada para Horror Nights es la de Iberia, que creemos que tiene muchísimo potencial. Sin embargo, durante nuestra visita sentimos que faltaba algo de tematización ambiental y, sobre todo, presencia de personajes por las calles. En un evento de este tipo no basta con tener buenos pasajes. El ambiente entre experiencia y experiencia también es fundamental: música, iluminación, personajes, pequeñas interacciones… Todo eso ayuda a sentir que estás dentro de otro mundo y no simplemente desplazándote de una atracción a otra. Aquí creemos que Horror Nights todavía tiene bastante margen para crecer en este aspecto.

Hablemos ahora de los pasajes de terror

El que más nos gustó fue 13: La Última Habitación. Nos encantó su planteamiento, construido alrededor de pequeñas escenas y situaciones que van sucediendo durante el recorrido. Esto hace que la experiencia tenga diferentes momentos y no se limite a avanzar mientras aparecen actores para asustarte.

En cambio, Andén 666 y Desterrados no terminaron de convencernos tanto. Andén 666 tenía elementos interesantes, pero sentimos que podrían haberse aprovechado mucho más para generar tensión y miedo. Con Desterrados nos ocurrió algo parecido: tenía potencial, pero a nosotros no consiguió provocarnos demasiados sustos, probablemente también porque íbamos en un grupo de 15 personas.

Y aquí queremos hacer una pequeña aclaración: que un pasaje no nos haya asustado no significa necesariamente que sea malo. El miedo es tremendamente subjetivo y depende mucho del grupo, del momento y de lo que cada persona espere encontrar. En nuestro caso, simplemente sentimos que estos dos pasajes se quedaron un poquito por debajo de nuestras expectativas.

Siguiente punto: experiencias inmersivas

La primera fue El Ritual, centrada en un exorcismo. Sobre el papel, la idea nos parecía muy interesante, pero una vez dentro sentimos que no terminó de conseguir el efecto que buscábamos. La premisa tenía potencial para generar una situación mucho más intensa, pero, al durar tan poco, nos dejó fríos.

Después, llegó La Cacería, una propuesta en la que varios asustadores persiguen y meten a los visitantes en jaulas. La idea nos pareció curiosa, aunque creemos que podría ganar mucho con una mayor presencia de actores. Una experiencia de cacería necesita precisamente eso: sensación de persecución, personajes apareciendo desde diferentes lugares, presión y el agobio de no saber de dónde llegará el siguiente susto. Con más actores interactuando con el público creemos que podría convertirse en una propuesta mucho más potente.

Por último, hablemos de los espectáculos: La Quema de Brujas y El Reclutador

Aquí tampoco terminamos de encontrar ese punto que esperábamos. Se notaba que había intención y ganas detrás de las propuestas, pero sentimos que el público no estaba especialmente receptivo en algunos momentos, algo que inevitablemente también afecta a cómo se vive un espectáculo.

En un evento de terror, conseguir que los visitantes entren en la dinámica es fundamental. Si el público no participa o no se mete en situación, es complicado que la experiencia termine de despegar.

CONCLUSIÓN

Visitamos Horror Nights durante el primer fin de semana del evento y creemos que es importante tenerlo en cuenta a la hora de valorar nuestra experiencia.

Precisamente por eso pensamos que el evento todavía tiene muchísimo margen de mejora. Terra Mítica cuenta con una zona enorme y unas posibilidades brutales para crear un evento de Halloween mucho más grande, inmersivo y terrorífico. La estructura ya está ahí: las rutas funcionan, existe un lore y hay propuestas diferentes. Ahora toca hacer crecer todo lo demás. Más actores, personajes recorriendo las calles, tematización ambiental, interacción con los visitantes y una mayor sensación de que todo el parque está vivo durante la noche podrían hacer que Horror Nights diese un salto enorme de calidad.

Y, especialmente, nos gustaría que ese lore que tanto nos llamó la atención antes de ir tuviera más presencia durante el evento. Si han creado un universo y unos personajes propios, ¡queremos verlos, conocerlos y formar parte de esa historia!

¿Nos lo pasamos bien? Sí. ¿Creemos que el evento puede mejorar? También, muchísimo.

Puede que esta primera edición todavía no brille todo lo que podría, pero precisamente por eso tenemos curiosidad por ver cómo evoluciona. Hay una base interesante y, sobre todo, mucho espacio para hacer crecer la propuesta.

Nuestra conclusión es sencilla: Horror Nights todavía tiene que encontrar su propia personalidad, pero Terra Mítica tiene los elementos de sobra para conseguirlo.

Nosotros, desde luego, volveremos el año que viene para comprobar cómo ha evolucionado. Y esperamos que para entonces haya muchos más monstruos esperándonos por las calles.

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