Antes de comenzar a escribir la reseña de Scream de Goliath, hemos curioseado cuándo fue la última vez que subimos algo relacionado con un juego de mesa y, para nuestra sorpresa, hace demasiado tiempo. Por ello, ya iba siendo hora de ponernos manos a la obra, juntarnos y disfrutar de tiempo en casa también.
Además, nos hemos dado cuenta de que hacía muchísimo también que no jugábamos o reseñábamos algo de temática cinesca, como aquella review de la película de Escape room.
20
DURACIÓN
3-8
JUGADORES
CORTO
TIEMPO DE PREP.
13+
EDAD
DIFICULTAD

2 SOBRE 5
HISTORIA
Ghostface tiene que renovarse cada cierto tiempo, al parecer, y prácticamente siempre es en su pueblo de origen, Woodsboro, donde vivís en la actualidad. Por eso, os habéis convertido en carne de cañón o las nuevas víctimas, como queráis llamarlo. Así pues, toca colaborar y procurar no ser el siguiente objetivo del mítico asesino.
MATERIALES
El juego se compone de un pequeño tablero con distintas estancias, un cuchillo de cartón junto a su pieza de plástico que servirá para colocar sobre el lugar en donde se esté desarrollando la acción en ese turno, una figurita cuquísima de Ghostface (sí, vale, quizá calificarla así es un tanto contradictorio o raro, pero a nosotros nos pareció muy mona) y dos mazos de cartas: las de ubicación (instituto, casa Macher, hospital y sala de billar) y las de objetos (cubo de palomitas, teléfono, sangre, DVD de la peli ficticia Stab y llaves).
Al ser de cartón, sobra decir que, si jugáis, mantengáis bebidas y posibles líquidos fuera de su alcance. No es que sean de mala calidad, pero pueden serlo si la liáis.
JUGABILIDAD
Vale, quizá esta es la parte más compleja de explicar, aunque el juego, una vez se entiende, es muy rápido…, literalmente. De hecho, eso puede ser un problema en una primera partida. Pero eso lo contaremos mejor ahora después.
Lo primero que se debe saber es que es totalmente cooperativo. Lo segundo es que se necesita la app de teléfono que se pide en las instrucciones. En ella, tendréis que seleccionar el número de jugadores y los nombres (para facilitar la partida, más que nada); después, un par de parámetros más; en concreto, la dificultad y el lenguaje de Ghostface. Suponemos que esto último por si os va la marcha y que no haya censura alguna.
Cada jugador comenzará con tres cartas de objeto y una de ubicación. A partir de aquí, tendréis que reunir los objetos que tengáis en la carta de ubicación mediante intercambios en vuestros respectivos turnos si queréis salvaros. En la app se os irá dando instrucciones para saber cómo avanzar: la ubicación de Ghostface, qué objetos pide para ser salvados y, en ocasiones, se harán llamadas individuales, de forma que, si no hacéis lo que pide el asesino dentro del tiempo límite… Bueno, vuestra partida se acabará y no habrá supervivientes.
En cada turno podréis coger una carta de objeto para cumplir las condiciones que os pida Ghostface. Por eso es vital que juguéis lo más deprisa posible y ayudéis al jugador al que el asesino esté acechando. Si cuando Ghostface vuelva a llamar no tenéis los objetos solicitados, fin de partida.
La partida se supera cuando todos los jugadores hayan pasado por todas las ubicaciones posibles. Cuantos más jugadores haya, de más localizaciones habrá que huir. Nosotros, cuando jugamos, fuimos tres, por lo que cuando conseguimos escapar de dos de las cuatro ubicaciones, nos convertimos en supervivientes y ganamos la partida.
CONCLUSIÓN
En resumen, Scream de Goliath es un juego de mesa intenso en el que hay que ir a saco en todo momento. Por eso, se tienen que sumar dos condiciones principalmente: tienes que estar preparado para estresarte y, sobre todo, te tiene que gustar la saga. Esta segunda condición no es tan importante, pero es un plus para terminar de disfrutar la experiencia.
Así pues, ¿lo recomendamos? Diríamos que sí. Es posible que sea un poco de nicho, pero a poco que quieras probar algo rápido y diferente en una tarde entre amigos, pues ni tan mal, os puede sacar del aburrimiento y ¿quién sabe? A lo mejor hasta os engancha.