Ya hemos probado varios vagones de Experiencity Express y, como nos hemos propuesto probarlos todos, ahora tocaba jugar Vagón asiático, la búsqueda de la flor de loto. Siendo los gatomantes madrileños de Usera, no podía faltar esta experiencia gastroescapista en nuestro haber.
HISTORIA
Hemos de decir que, de todos los gastroescapes de Experiencity Express que hemos jugado, en nuestra opinión Vagón asiático es el que tiene la historia más floja y creemos que es algo que hay que mejorar. Veníamos de jugar el vagón italiano, donde nos metimos de lleno en la búsqueda del padre del GM. Sin embargo, la premisa de esta sala es sencilla. A través de diversas pruebas y acertijos, debemos dar con la joya del Emperador Qin Shi Huang.
INMERSIÓN
Experientity Express cuenta con muchas ambientaciones y tipos de estancia, normalmente privadas, y Vagón asiático no es una excepción. En este caso, se trata de un vagón efectivamente privado donde la decoración es muy buena, en línea con el resto de vagones privados que hemos probado hasta ahora.
Aunque el espacio es algo reducido, han sabido llenarlo con un montón de elementos que encajan totalmente con la estética asiática clásica. Ayuda a la inmersión una ventana por la que iremos viendo pasar el paisaje y las estaciones según se vaya desarrollando nuestra aventura gastroescapista.
En esta ocasión, el Game Master tiene un papel menos importante en la trama, al menos en nuestra sesión, lo que reforzó que la historia nos quedase algo floja. Eso sí, sigue siendo quien nos da las pistas si las pedimos mediante un llamador, que también sirve para llamar al servicio de cocina. Si preferimos no llamar al GM y tenemos alguna duda, también podemos recurrir a un libro de pistas.
En general, la inmersión es bastante buena, tanto por la decoración como por los juegos y la comida.
JUEGO
La dinámica de las gastroescaperoom de Experiencity Express es peculiar. Vais a jugar y resolver puzzles, pero también a comer. El menú se compone de entrante, principal y postre. La propuesta de menú para esta aventura es crunchyozas, brochetas samurai y mochi de cheesecake, pero es totalmente configurable y podéis cambiar los platos por cualquiera de los que aparecen en la carta.
¿Cómo es eso de comer y jugar? Tranquilos, que no tendréis que zampar y resolver a la vez. La dinámica es resolver, comer. Es decir, hasta que no resolvéis el conjunto de puzzles propuestos, no avanza la comida y no os traen el siguiente plato. Esto hace que la experiencia pueda durar un par de horas. Ah, y podéis llamar a los camareros en cualquier momento si queréis más bebidas.
Los puzzles son de nivel medio o fácil, depende de cual. Mezclan candados con algún elemento mecánico, y por lo general si el grupo es reducido se pueden jugar entre varios. La temática de los puzzles está acorde al estilo asiático que propone este vagón, y son bastante entretenidos, por lo que pasaréis un buen rato entre jugar y comer.
Por último, hay un punto que creemos que hay que mejorar con respecto a otros vagones. Hemos jugado «Vagón-cafetería inglés» (desayuno), «Vagón Nueva York» y «Vagón italiano» y en todos acabamos saciados de comer. En «Vagón asiático» salimos con hambre, de modo que pensamos que convendría revisar las cantidades, ya que el menú era bueno.
CONCLUSIÓN
En los vagones individuales, que están pensados para hasta 8 personas, creemos que el número ideal de jugadores es cuatro, o no más de seis, tanto por el espacio como por los juegos. Historia y cantidad de comida también se deberían mejorar en el caso particular de Vagón asiático, y ojalá que Experiencity Express tome nota, porque promete.
Pero, pese a lo dicho, sigue siendo una aventura divertida para jugar y comer, que también se puede disfrutar en familia (nosotros jugamos con nuestra hija de año y medio y genial). Por nuestra parte, seguiremos probando estas experiencias porque son muy diferentes. Son de precio más elevado que otras escapes, pero es que tenéis que pensar que también estais comiendo.
C. de Vicente Espinel, 12, Cdad. Lineal, 28017 Madrid
www.gastroescaperoom.com
info@experiencity.es
610 42 48 80
Transporte público:
Metro: Pueblo Nuevo (líneas 5 y 7) y
Bus: líneas 30, 109, 113 y N5.
Aparcamiento:
Nosotros fuimos en fin de semana por la mañana (como siempre). No hay demasiado sitio, pero si callejeáis un poco encontraréis algo cerca del local.






